¿Puede ser tu propia sangre tu mejor cosmético? El éxito del plasma rico en plaquetas se reinventa en Corea

2021-12-31 18:06:59 By : Mr. lv ford

Las poderosas siglas PRP esconden uno de los tratamientos estéticos más populares del momento, detrás de ellas, tres palabras: plasma rico en plaquetas. Del mismo modo que los factores de crecimiento estimulan la regeneración celular y se utilizan para reparar tejidos dañados, el uso del plasma ha dado el salto a la cosmética con los tratamientos denominados 'vampire facial'. El término le viene que ni al pelo (o a la piel) porque el plasma rico en plaquetas -donde se encuentran los factores de crecimiento- se obtiene directamente de nuestra propia sangre.

Tras la extracción de la sangre, esta se centrifuga para separarla en parte y así obtener la parte interesante para obrar el milagro. “Para el rejuvenecimiento facial, es necesario concentrar las plaquetas en el plasma. Esto se logra centrifugando la sangre, lo que da como resultado la separación de los cuatro componentes por densidad. Para el tratamiento con PRP se excluyen los glóbulos rojos y blancos, y solo se utiliza el plasma con plaquetas”, explican desde Lucia Clinic, un prestigioso centro de estética con sede en Dubái al que acuden influencers de primer nivel.

La sangre está compuesta por: glóbulos rojos y blancos, plasma y plaquetas. Al centrifugar la sangre y dividirla en partes, los tratamientos PRP se interesan en las plaquetas, células sanguíneas con un potente poder cicatrizante, y por el plasma, el líquido que mantiene unidas las plaquetas. “Su uso en dermatología es cada vez más popular, ya que se ha demostrado científicamente que el PRP estimula el crecimiento de nuevo colágeno cuando se inyecta en la piel”, precisan desde la clínica dubaití. Este plasma rico en plaquetas (PRP) resultante de la extracción y centrifuga, un proceso que dura apenas unos 5 minutos, es el que se inyecta posteriormente en el rostro. Para ser más concretos, la cirujana capilar en Clínicas Dorsia, Lidia Macías, nos explica que el plasma que se extrae de esta centrifuga tiene una fracción pobre en plaquetas, que habitualmente se desecha para tratamiento y un plasma en el que las plaquetas están concentradas, que es el que se utiliza para realizar el tratamiento.

Como decíamos, en este plasma se encuentran los factores de crecimientos, determinantes en el proceso de regeneración de la piel, "podemos utilizarlos de diferentes formas; en la piel nos permite principalmente que el número de células sanas se incremente en número y las estimula para que fabriquen factores de crecimiento, entre ellos colágeno. También consigue que disminuyan las células que están dañadas", puntualiza la doctora Elena Moreno Luna, médico estético de Clínica FEMM. Mientras al infiltrar otro tipo de inyectables, como la toxina botulínica o el ácido hialurónico, nuestro cuerpo puede rechazarlos, al inyectar una sustancia que es suya, el plasma rico en plaquetas, no hay riesgo de rechazo ni de reacción, puesto que no lo reconoce como un agente ajeno y desconocido. Además de en el rostro, el plasma rico en plaquetas se puede aplicar en el cuero cabelludo para estimular el crecimiento del cabello, el contorno de los ojos (patas de gallo), párpado superior, frente, mejillas, surco nasolabial, labios, mejillas, línea de las mandíbulas, cuello, escote, brazos y manos.

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Quizá la cualidad más reseñable del vampire facial es que, al inyectar plasma rico en plaquetas en las capas más externas de la piel, inmediatamente se estimula la producción células de colágeno, de una forma natural. Aunque los resultados tardan varios días en comenzar a ser visibles, los beneficios son innumerables y van de la mejora de la hidratación a la firmeza, la reducción de las líneas o la corrección del tono.

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Aunque el cuerpo no rechace la inyección de su propio plasma, sí existen casos de pieles que se vean especialmente beneficiadas y otras en las que no se recomienda. Sin embargo, las personas que padecen ciertos trastornos sanguíneos y tienen condiciones de coagulación que requieren el uso de anticoagulantes no son los mejores candidatos para el tratamiento facial con PRP.

El uso de los factores de crecimiento para prevenir el envejecimiento de la piel y mejorar su calidad hace que prácticamente cualquier piel con necesidad de hidratación, cicatrices de acné o manchas sea la clienta perfecta. “En casos en los que la piel esté muy castigada también la beneficia por efecto de desinflamación y porque provoca la muerte de las células que están más dañadas”, explican desde la Clínica FEMM. También puede utilizarse como un tratamiento iluminador, “algo que conseguimos a las 48-72h de aplicar el tratamiento”.

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En Corea, no contentos con los tratamientos de plasma rico en plaquetas con el que inyectar factores de crecimiento en las capas más superficiales de la piel, se ha puesto de moda combinarlos con el 'skin botox' que realiza inyecciones de la proteína neurotóxica en las capas más superficiales. ¿Es esta una buena opción? "En este tratamiento se infiltra en las capas más superficiales, como si fuera mesoterapia, una disolución de 1/3 de toxina botulínica con 2/3 suero salino, lo que hace que la piel no esté tan contraída. Y lo combinan con factores de crecimiento para aprovecharse de ese proceso de luminosidad que comentábamos y de la bioestimulación celular. Nosotros no realizamos este tratamiento en la clínica", puntualiza la médico estético de Clínica FEMM.